No todas las venas que se observan en la piel son varices. Pero aquellas que sí responden a la descripción de esta patología venosa no necesariamente deben extraerse. Dependiendo de cada caso, hoy en día existen técnicas terapéuticas que evitan, en muchas ocasiones, aplicar alternativas invasivas.
Arañas vasculares, telangiectasias, varices, insuficiencia venosa, hipertensión venosa… A quién no le suena alguno de estos términos que, en mayor o menor grado, afectan a aproximadamente un 20% de la población adulta y al 50% de aquellas personas que superan los 50 años, preferentemente a las mujeres.
Para los casos más avanzados, la cirugía es el tratamiento indicado, pero cuando se trata de arañas vasculares o telangiectasias (varices de pequeño tamaño que se translucen a través de la piel, una forma mínima de la insuficiencia venosa crónica superficial), existen otras alternativas menos invasivas.
Sorry, comments for this entry are closed at this time.