Abr
27
El ejercicio físico, por lo que sabemos hasta ahora, activa una serie de procesos de defensa de las células nerviosas del cerebro, mientras que la vida sedentaria es un factor de alto riesgo de cara a contrar enfermedades neurodegenerativas.
Cuando se habla de este ejercicio de prevención, no se habla de vida de deportista, sino de un mínimo de actividad, similar a hacer caminata de unos pocos kilómetros al día a paso vivo.