
El estrés puede llegar a afectar nuestro sistema aumentando el ritmo cardíaco hasta hacernos sentir dolores como de cabeza y de estómago, llegando a provocar gastritis entre otras afecciones, como afectar la piel y hacernos parecer una edad mayor a la que tenemos.
Genera la disminución en el flujo de la sangre hacia la piel lo cual genera una apariencia pálida y casi amarillenta, además puede presentarse caída del cabello y uñas quebradizas.
