El neurofeedback, una terapia neuropsicológica desarrollada en la década de 1980 por expertos en neurología y psicología que ha demostrado resultados muy positivos en el tratamiento de trastornos como la epilepsia, la depresión o la ansiedad, mejora a siete de cada diez niños hiperactivos. Así lo ha expuesto el psicólogo y ex profesor de la Universidad de Maryland, Manuel Morales, durante unas jornadas sobre los fundamentos de la técnica celebradas en la Universidad Pontificia de Salamanca.
Los datos aportados por Morales, basados en estudios llevados a cabo con varios grupos de niños, demuestran que, tras una media de entre treinta y cuarenta sesiones de neurofeedback, siete de cada diez menores tienen una evolución favorable.
El investigador extremeño ha explicado que el desarrollo del neurofeedback sienta sus bases en el hecho de que cada uno de los estados de ánimo que experimenta un individuo lleva asociado una actividad eléctrica específica, que se puede registrar a través de las nuevas técnicas de imagen. “Si somos capaces de ilustrar esa actividad, de manera que la afectada por algún trastorno psicobiológico la visualice y la modifique, el problema disminuirá”.
En este sentido, ha explicado que la imagen que se obtiene de la actividad eléctrica en el cerebro de una persona hiperactiva, depresiva o epiléptica dista mucho de la que ilustraría la actividad de un cerebro normal. La visualización de estos registros y su comparación con las gráficas de actividad neuronal obtenidas de un cerebro en reposo permiten al paciente adquirir el control voluntario de funciones fisiológicas, que son normalmente reguladas por el cerebro de forma inconsciente.
Efectos perdurables
La eficacia de estas técnicas, según Morales, se cifra en un 70 por ciento y en trastornos como la epilepsia aguda sirve para que el enfermo disminuya el número de ataques diarios que padece, pero, “a diferencia de los tratamientos farmacológicos, los efectos del neurofeedback permanecen en el tiempo, incluso ocho años después de haber finalizado el tratamiento, según hemos deducido del seguimiento realizado a pacientes hiperactivos”.