Las consecuencias de estar infectado con hepatitis C pueden tardar años en manifestarse. De modo que mientras los nuevos casos de la enfermedad cayeron abruptamente a lo largo de las últimas décadas, muchas personas que contrajeron la enfermedad hace años sólo ahora empiezan a saber que son portadoras del virus, y a enfrentar sus efectos potencialmente serios.
Para muchos, hay buenas noticias. La mitad de todas las infecciones
crónicas pueden curarse ahora con una combinación de drogas. Pero la hepatitis C sigue siendo un virus de cuidado, que frecuentemente permanece inadvertido durante años y luego sigue un curso tan impredecible que los médicos a veces no están seguros de si recomendar un tratamiento o aconsejar a los pacientes un lapso de espera.
El obstáculo más grande para un tratamiento efectivo sigue siendo el hecho de que la mayoría de los que están infectados con la hepatitis C ni siquiera lo sabe. En cuatro de cada cinco personas, no existen síntomas en el momento de la infección.
“La mayoría de los pacientes descubren que tienen hepatitis C crónica cuando van a donar sangre o se van a hacer un examen clínico para obtener un seguro“, dice el doctor Bruce R. Bacon, director de la división de gastroenterología y hepatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Luis. (Leer mas..)