Los andrógenos tienen la clave. Los actuales tratamientos contra el cáncer de próstata avanzado funcionan uniéndose a los receptores de las hormonas masculinas para bloquear su actividad sobre las células tumorales. Sin embargo, muchos pacientes acaban por desarrollar resistencias a estos fármacos y la cascada hormonal vuelva a desatarse a pesar del tratamiento. Dos nuevas moléculas, presentadas en sociedad en las páginas de la revista ‘Science’, podrían convertirse en la nueva generación de fármacos hormonales contra el cáncer de próstata, capaces de solventar el problema de las resistencias.
Una de las funciones de la testosterona, la hormona masculina por excelencia y el tipo de andrógeno más frecuente, es regular el crecimiento de las células de la próstata. Sin embargo, este mecanismo está alterado en los pacientes con cáncer, lo que permite que esta hormona actúe en realidad como la ‘gasolina’ que contribuye al crecimiento tumoral. Por eso, la mayoría de los pacientes con tumores de próstata son tratados con fármacos antiandrogénicos que impiden que la testosterona se una a sus receptores en las células tumorales.
Sin embargo, muchos varones desarrollan resistencias a estos tratamientos al cabo de cierto tiempo: las células tumorales multiplican de nuevo los niveles de receptores de andrógenos en su superficie, que ‘atraen’ a esta hormona que vuelve a alimentar su crecimiento descontrolado.
Sorry, comments for this entry are closed at this time.