El ejercicio físico, por lo que sabemos hasta ahora, activa una serie de procesos de defensa de las células nerviosas del cerebro, mientras que la vida sedentaria es un factor de alto riesgo de cara a contrar enfermedades neurodegenerativas.
Cuando se habla de este ejercicio de prevención, no se habla de vida de deportista, sino de un mínimo de actividad, similar a hacer caminata de unos pocos kilómetros al día a paso vivo.
Al realizar ejercicio físico, el cerebro tiene la tarea de coodinar el trabajo de los músculos, lo que hace que se active en áreas que con una vida sedentaria, no sucede. Asi que ya sabemos, mente sana en cuerpo sano, no es solo un dicho.